Los tiempos cambiaron de forma acelerada, después de la Revolución
Industrial se ha precipitado más y más. Un nueva transformación se está
produciendo con el avance de la tecnología que cambia de forma exponencial día
a día. Muchos de los trabajos antes realizados por el hombre / mujer son llevados a cabo por maquinas. El ser
humano enfrenta hoy el desafío de adquirir nuevas habilidades y capacidades
para encontrar y realizar trabajo en el inicio del siglo XXI.
Citando el estudio Nueva Visión para la Educación: Animando el
Aprendizaje Social y Emocional a través de la Tecnología del Foro Económico
Mundial, los candidatos a empleo en el siglo XXI deben tener “una base de conocimientos generales que incluyen capacidad de
lectura y escritura, numeral, comprensión científica de tecnologías de la
información, formación financiera además de cultural y cívica”. Competencias que
ayudan a enfrentarse a retos complejos como el pensamiento crítico, la
creatividad, la comunicación y colaboración.
Una formación del carácter que
fomente la curiosidad, iniciativa, persistencia, capacidad de adaptación y el
liderazgo además de la posibilidad de entender las diferencias sociales y
culturales y con ello ganar en tolerancia y empatía. Estas dos cualidades son
las llaves de muchas puertas.
El
estudio· El futuro de los trabajos”, elaborado por el Foro Económico Mundial,
consignó que entre el 2015 y 2020, el mundo perderá entre 5 a 7
millones de empleos debido al auge de la tecnología digital. También afirma que
el 65% de los niños que hoy tienen 6 años, terminarán trabajando en pestos que
aún no se han inventado. De acuerdo a este estudio podemos concluir que las competencias
obligatorias para un trabajador y
profesional del siglo XXI son: Trabajo en equipo, Resolución de problemas,
Comunicación eficaz, Organización, Análisis
y procesamiento de información, Análisis de datos cuantitativos,
Conocimientos técnicos relacionados con el trabajo, Dominio de software e
idiomas, Edición y redacción de informes, Ventas y marketing.
Un análisis aparte realizamos en lo que se refiere al perfil de
un abogado del siglo XXI. Comenzaremos
diciendo que deberá potenciar y desarrollar habilidades como, la
constancia la disciplina, prudencia, serenidad y autocontrol. Un abogado deberá
también desarrollar competencias técnicas, habilidad para utilizar las
tecnologías de la información y las comunicaciones más avanzadas, flexibilidad
y adaptación mental a los cambios de esta nueva sociedad.
En el aspecto social un abogado del siglo XXI
deberá desarrollar habilidades de carácter social deberá dominar las técnicas
de comunicación, ser extrovertido y saber relacionarse con los demás en
cualquier contexto sin olvidar transmitir una imagen personal adecuada.
Por último y no menos importante, deberá
también desarrollar técnicas de marketing en especial las referente a materias
comerciales. Deberá dominar las técnicas de atención al cliente para generar su
satisfacción entregando un servicio no solo excelente sino de alta calidad.

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